Generación Messenger
Siete millones de personas utilizan la mensajería instantánea en España. Ha sido una revolución vista y no vista, que ha crecido en apenas tres años. Muchos la utilizan en su tiempo de ocio, para hablar, jugar o intercambiar fotos y música con los amigos. Pero, cada vez más, se abre paso en las empresas, como una forma más rápida y económica de comunicación entre los empleados.
Estocolmo está a 3.311 kilómetros de Murcia, pero Francisco Fraile, de veinticinco años, escribe, habla y ve a sus padres casi todos los días, en tiempo real. «Les pirra la webcam», dice, y un emoticono pone cara a su sonrisa. Francisco estudió telecomunicaciones en Valencia, y en Suecia halló una oportunidad, una beca para un curso sobre microondas.
Como un eslabón de una cadena, a ese curso le siguió la oferta de una empresa que buscaba proyectos de i+d, así que allí sigue, quizá dieciocho meses más, con el messenger siempre en danza, en el trabajo y en casa.
«Tengo 149 contactos entre familia y amigos de Finlandia, Suecia, Holanda, Alemania, Portugal, Grecia, Italia, Indonesia, Canadá. y España -afirma, tras repasarlos-, y la mayoría son estudiantes Erasmus. Todos lo utilizan. Es una forma barata de hablar, ver y oír a tu gente, de conocer compañeros del país al que van».En España hay siete millones de usuarios de los diferentes sistemas de mensajería instantánea, una «explosión messenger» generada en apenas dos o tres años.
El grupo estadounidense ICQ lanzó este sistema en 1997. Algún tiempo después, en el cruce de siglo, el chat hizo cumbre. Y en torno a 2002, empezó a despegar una nueva tecnología, el «messenger», una especie de chat privado en el que cada usuario acepta (o agrega) a los contactos que desea, con incontables valores añadidos: intercambio de fotos, música o documentos; posibilidad de jugar con tus amigos; y, por supuesto, hablar y verlos, con una sencilla y barata webcam.La palabra revolución le encaja como un guante a una mano a lo que ha ocurrido estos años. Dicen, por poner un ejemplo, que cada día se envían 2.500 millones de mensajes en todo el mundo. Unos cuantos los teclean Rosa Masegosa, de veintinueve años, y Silvia Fernández, de veintiséis, amigas de Valladolid.
Rosa, periodista, trabaja en su casa, y tiene el programa abierto en sesión continua. «Es más barato, a diferencia del teléfono -explica-. Y puedo mandar archivos de forma más rápida que con el correo electrónico».Silvia, que trabaja en una asociación de Forestales, tiene cuarenta contactos en su pantalla, la mayoría laborales. Dice que zascandilea de un lado a otro, sin tiempo para un café, que saluda a los amigos en la calle con un breve «hola, qué tal», y que las conversaciones de fondo, «hoy me siento mal, me ha pasado esto, qué opinas», suelen viajar a través de la mensajería instantánea. «Antes me tragaba todas las series de televisión. Ahora, en cuanto tengo cinco minutos abro el ordenador; soy adicta a miles de programas».Herramienta de trabajoEduardo Sagüés, responsable de Marketing y Comunicación de MSN, el gran dominador de esta herramienta en España, con el 90 por ciento del mercado, explica que el messenger se ha afianzado como forma de relación entre los más jóvenes, hasta veinticinco años, pero que también avanza a pasos agigantados en las empresas, como un mecanismo de trabajo útil, que «reduce los costes de las llamadas a larga distancia y que hace más rápidas las comunicaciones en la oficina».A las cinco de la tarde se abren las puertas del colegio FEM, en Madrid, y un tropel de adolescentes con excedente de adrenalina sale a la calle. Entre ellos, Miki, Juan, Jaime, Pepe, Miguel Ángel, Enri y Samu, de quince años, y Fran, de dieciséis. A todos les espera una larga tarde. Algo de merienda, un par de horas de estudio y, a las ocho, cita con el ordenador, hasta las diez. «Los viernes y los sábados, ese tiempo se multiplica, a mediodía o por la noche, a partir de las diez y media, cuando vuelven a casa de la «disco light», hasta la una o las dos de la madrugada.
En sus messenger acumulan unos ciento veinte contactos cada uno: «Conocidos de los campamentos de verano, amigos del colegio, del barrio, de la disco -detallan- con los que hablamos, intercambiamos fotos y música, jugamos a las damas o al buscaminas». Este grupo de amigos estudia 4º de ESO, en una clase de treinta alumnos. Cuando les preguntamos cuántos de sus compañeros no usan messenger, su respuesta es una sentencia: «Dos». Los chicos del FEM son un ejemplo perfecto de esta generación, llamada «i» en algunos informes. En una investigación realizada por Yahoo retrata así a los chicos de entre dieciséis y veinticuatro años: «Son muy sociables, les encanta comunicarse y los amigos juegan un papel fundamental para ellos: son usuarios avanzados de teléfonos móviles, se descargan logos, imágenes y melodías.
El messenger y el correo electrónico son fundamentales para organizar su vida social e Internet supera a la televisión en el consumo de medios». Uno de los entrevistados deja claro el paisaje: «Conoces a alguien en la disco y le das tu messenger».
Laura, Alberto, Belén y Abel, valencianos, de entre diecisiete y diecinueve años, son otro ejemplo. Alberto no ha dejado de conectarse desde los catorce, y dice que ha mantenido conversaciones a través de micrófono y webcam con más de doce personas al mismo tiempo. Laura es una recién llegada, «pero ya tengo más de cien contactos, distribuidos por grupos, lo que me permite hablar o escribir de forma simultánea con los amigos que conocí en Inglaterra el verano pasado, con los miembros de la Falla, mis compañeros del colegio, mis amigos de verano y mi familia».
Belén y Laura se cruzan fotografías, canciones, juegos y apuntes o trabajos. «También lo empleamos para quedar -es mucho más barato que los sms del móvil- y para hablar con varios amigos a la vez».O para volver a hablar después de verse.
La despedida entre Ester (22 años, estudiante de trabajo social), Dani (28 años, administrativo), Oriol (25 años, informático), Albert (24 años, diseñador multimedia), Mireia (21 años, estudiante de Enfermería) y Jordi (25 años, electrónico), de Barcelona, ha pasado a ser: «Nos vemos en el messenger».
Este grupo siempre está «on line». Cuando llegan a casa, lo primero que hacen es abrir el programa, incluso algunos cenan delante del ordenador. «Cada vez que me conecto hay alguien, yo no lo apago ni para dormir».
España enseña el caminoEspaña es un ejemplo del éxito de la mensajería instantánea. «Un referente mundial», dice Eduardo Sangüés.
Un 53 por ciento de los internautas lo usan, según Nielsen/NetRatings, por encima de Francia, Alemania o Reino Unido. Red.es eleva esa cifra al 60,5 por ciento. Y la inmensa mayoría, el 80 por ciento, tienen entre 13 y 34 años, según MSN. ¿Por qué un triunfo tan rápido? Según Sangües, «el carácter español, muy sociable, anima a usar las tecnologías que sirven para comunicarse con la gente».
Aunque, por supuesto, sobre los valores comunicativos del ordenador hay opiniones poco unánimes. Veamos una: «La mensajería instantánea constituye un claro indicador del tipo de relaciones que se imponen: fugaces y superficiales. Se trata, de hecho, de una "comunicación depauperada".
Se nos acerca lo distante, pero se nos aleja lo que tenemos cerca. Naturalmente, no siempre, pero sí en muchos casos. Las tecnologías brindan muchas posibilidades positivas, pero en la práctica se sabe que se empobrece la comunicación en un sector considerable de nuestra sociedad, lo cual es particularmente nocivo para el despliegue de la personalidad.
Creo que se necesita una reflexión profunda sobre el uso que se da a estas tecnologías, para que, en lugar de mecanizar la vida, la enriquezcan», reflexiona Valentín Martínez-Otero, psicólogo y pedagogo.Ana León Rubio, de veintidós años, que vive en Mairena de Aljarafe (Sevilla), discrepa de esta acusación. «Yo no conozco gente a través del messenger; lo uso para afianzar lazos que a lo mejor no podrían existir con el teléfono».
Ana se conecta cuatro horas al día, y tiene unos cincuenta contactos de lugares tan diversos como Italia, Polonia, Inglaterra, Francia, Perú y Portugal. Añade que cada medio de comunicación tiene sus posibilidades, y que, si las conoces, «hacen posible cosas maravillosas, como mantener relaciones con personas de todo el mundo».¿Y enamorarse? Ana dice que a ella no le ha pasado, aunque recurre al messenger para «reunirse» con los amigos y decidir dónde quedan esa noche («gastamos mucho menos en móvil»).
Francisco Fraile, en Suecia, bromea y admite alguna relación iniciada por este sistema: «Las fotos ayudan». Las estadísticas de MSN van más allá: «El 43 por ciento de los usuarios admiten que usan la mensajería instantánea para tener citas o conocer amigos».José Luis González, de 26 años, que vive en Santiago de Compostela, halló una utilidad sugerente: es uno de los creadores de un
juego de estrategia en tiempo real en la Red, 3d, gratuito y personalizable
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Los componentes del grupo de desarrollo, entre ellos este pianista y estudiante de composición en el Conservatorio Superior de Vigo y de música electroacústica en el CCMIX en París, se conocieron y organizaron por internet, y el messenger se usó como medio de concretar reuniones y cruzar opiniones y material «en tiempo real». «Si se trabaja a distancia, es una herramienta de comunicación inmediata y barata».
El messenger vive la espuma de sus días (130 millones de usuarios de MSN en el mundo), pero los expertos creen que aún tiene espacio para crecer. Noelia Fernández Arroyo, directora de Productos y Servicios de Yahoo, opina que el uso de la voz, como alternativa al teléfono fijo o al móvil, «va a ser revolucionario».
Un método barato y con un sonido de calidad.
Noelia tiene abierto todo el día el messenger de su empresa, que proporciona en la misma aplicación resultados deportivos o de la Bolsa, noticias de actualidad.Darío Pescador, periodista especializado en tecnología, va más lejos: «El ordenador y sus sistemas p2p de telefonía, a través del messenger o de programas como
skype sustituirán al teléfono fijo. Hay muchos jóvenes que ya no lo usan». Darío utiliza los messenger de MSN, Yahoo y AOL, y habla (conversaciones de voz, con calidad de radio FM) mediante estos métodos con unas doce personas. En realidad, en este territorio, lo último siempre es lo penúltimo. Esta semana, sin ir más lejos, Amena y Microsoft han lanzado el MSN Messenger accesible desde un teléfono móvil, el MPX200 de Motorola. Otro principio.