24.1.06

El copyright de Dios

Una cosa es extender la palabra del Señor y otra muy distinta hacerlo gratis. El Vaticano ha advertido a las editoriales que hasta ahora publicaban discursos y encíclicas de los Papas que tienen que pasar por caja (vía San Boing Boing). Y nada de donaciones voluntarias: entre el 3% y el 5% del precio de cada libro.

Se prevé que esta semana saldrá la primera encíclica de Benedicto XVI. Las nuevas normas se aplicarán inmediatamente a este probable best-seller. En cualquier caso, no es sólo la creación literaria (¿se podrá decir así?) del actual Pontífice la que está protegida por los derechos de autor, sino también todos los textos de los Papas de los últimos 50 años.

La Santa Sede afirma que se trata de un intento de luchar contra las ediciones piratas. En atención a la libertad de expresión, y quizá a la conveniencia de que los católicos estén medianamente informados sobre las ideas del jefe de la Iglesia, los periódicos podrán publicar gratis extractos de esos textos, pero siempre previo acuerdo con la jerarquía eclesiástica.
No se dice nada sobre las descargas ilegales. No sería extraño que los abogados papales estén haciendo números para cuando los cardenales se lancen al podcasting.

Antes te arriesgabas al fuego eterno o a pasar por el torno de la Inquisición si desobedecías. Ahora sólo te amenazan con demandarte. Y luego dicen que a la Iglesia le cuesta adaptarse a los nuevos tiempos.